La instalación de un suelo laminado es un proceso cada vez más accesible gracias a los modernos sistemas de clic desarrollados por las principales marcas. Sin embargo, para conseguir un acabado estéticamente perfecto y evitar problemas futuros de abombamiento, existen criterios técnicos muy estrictos que se deben respetar. Si estás valorando renovar tu hogar, en este artículo te ofrecemos las pautas clave que debes tener en cuenta antes de empezar, o si lo prefieres, puedes consultar aquí nuestro servicio de instaladores profesionales para garantizar un resultado impecable.»
Orientación para la instalación de suelo laminado
Se recomienda realizar la instalación de suelo laminado siempre en el sentido de las paredes más largas o en su defecto si la habitación es cuadrada en lugar de rectangular, perpendicular a las ventanas.
Realizar así la instalación es debido a:
- La dilatación del suelo laminado se produce a lo ancho de las lamas.
- Percepción visual de mayor amplitud de la estancia.
- Desperdiciará menos material al tener que cortar menos lamas.
- Se reduce el tiempo de instalación al tener que cortar menos lamas.

Las paredes escuadradas como punto de partida de la instalación
En algunas ocasiones las paredes no están escuadradas y no se juntan en un ángulo recto o de 90°. Por eso siempre es conveniente empezar la distribución durante la instalación del suelo laminado por la pared que esté mejor escuadrada con sus adyacentes. Si empezamos la instalación del suelo laminado por una pared que no esté bien escuadrada, arrastraremos durante toda la instalación el hándicap de tener que ir ajustando todas las lamas con un mayor desperdicio y por consiguiente más coste.
La importancia de los pasillos
De la misma manera que en una habitación rectangular, los pasillos tienen una dimensión propiamente por definición que los hacen largos y estrechos. Como hemos dicho anteriormente, siempre es conveniente realizar la colocación del suelo laminado en el sentido largo.
Los dos motivos fundamentales son:
- Visualmente, debido al formato de las tarimas, no es lo mismo tener una junta cada 20 cm que cada 120 cm que son las medidas más o menos estándar de los suelos laminados.
- Ahorro de material al tener que evitar tener que cortar todas las lamas que se instalen en esta ubicación.
Evitar problemas con las juntas de dilatación
Como hemos dicho anteriormente, los suelos laminados dilatan a lo ancho. Esto no quiere decir que tengas que poner una chapa de dilatación en cada estancia, si la instalación la ejecutan profesionales, dejarán espacio suficiente para que el suelo laminado tenga espacio para dilatar contra la pared. Este espacio lo cubre el rodapié, así que no te preocupes e intenta darle 1 cm de margen para evitar futuros problemas.
Adaptación y aclimatación del suelo laminado a la vivienda.
Aunque no es necesario en la mayoría de los casos si el suelo laminado ha sido conservado de manera óptima en un almacén con una temperatura correcta, puede suceder que exista un salto térmico excesivo entre la vivienda y la temperatura a la que esté el suelo laminado antes de instalarse. Por ello, para evitar problemas es recomendable que el material permanezca 48 h en la vivienda antes de comenzar la instalación y así evitar calcular mal los espacios para la dilatación.
Movimiento de muebles
Debes tener siempre en cuenta que este proceso retrasará la instalación y por consiguiente aumentará su coste a menos que tu mismo te encargues de despejar la zona.
Limpieza y nivelado
La superficie en la que se procederá a instalar el suelo laminado debe estar limpia y nivelada. Los suelos laminados solo admiten un pequeño desnivel. No se puede instalar sobre un suelo desnivelado o con irregularidades.
Los suelos laminados, al igual que las tarimas o los suelos de parquet, sufren considerablemente cuando las temperaturas y/o humedad varían bruscamente. Los periodos más comprometidos son el verano y el invierno.
La correcta elección de un buen aislante
Toda instalación de tarima flotante o laminado tiene que ir acompañada de un foam o fonpex. Unas mantas térmicas y acústicas que corrigen ciertas irregularidades evitan que traspase la humedad del hormigón del suelo y aíslan acústica y térmicamente.
En el mercado existen diferentes modelos con distintos grosores en función de los requerimientos de la vivienda. Por norma general, el estándar es de 2 mm de grosor. Dependiendo de las necesidades de la vivienda, se puede optar por mantas de polietileno de alta densidad (ideales para aislamiento térmico estándar), mantas de goma EVA (excelentes para absorber el ruido de pisadas) o incluso aislantes con barrera de vapor integrada de aluminio para proteger el suelo laminado de la humedad ascendente del hormigón.
Conclusión
Si estás decidido a colocar un suelo laminado de calidad en Suelos Perfectos, trabajamos un gran número de suelos laminados para poder cubrir todos los presupuestos sin descuidar la calidad. Si prefieres que se encargue un equipo profesional, nuestros instaladores son profesionales con más de 20 años de experiencia, lo que te dará una garantía y tranquilidad total de un trabajo bien realizado.

